Cómo aumentar la fortaleza mental y convertirse en personas de alto rendimiento

Cómo aumentar la fortaleza mental y convertirse en personas de alto rendimiento

¿Qué diferencia los campeones de sus competidores si entrenan tanto como los demás, si todos comparten las mismas características físicas y tienen a disposición los mejores servicios e instalaciones?

Qué hace que una persona tenga más éxito que otra? ¿Cuál es el secreto? Además.. ¿Cualquier persona puede llegar a ese éxito?

Las personas de alto rendimiento tienen una fuerza especial que las separa de la media. Este “secreto” se encuentra entre las dos orejas y se llama “Resistencia mental”.

Así es como se describe normalmente esta fortaleza mental:

La habilidad para trabajar duro y responder con flexibilidad al fracaso y la adversidad; Es la capacidad interior que permite a los individuos trabajar duro, perseguir sus pasiones y conseguir su metas de largo plazo

.

Angela Duckworth, profesora de Psicología se refiere a ella como “Coraje”. A través de su investigación y su libro “Grit – El poder de la pasión y la perseverancia”, ella encontró que éste es el elemento clave que lleva al éxito y que además juega un papel mucho más importante que cualquier otra cosa a la hora de conseguir los objetivos para tu negocio, para tu salud o en tu vida.

Esta es una noticia fantástica, ya que si no tenemos control ninguno sobre nuestros genes, por lo menos sabemos que podemos trabajar para mejorar y aumentar nuestra resistencia mental.

Entonces, ¿Qué hace que una persona sea mentalmente fuerte y cómo lo podemos conseguir? ¿Cómo se consigue en la vida real?

Las personas que han desarrollado esta fortaleza mental comparten ciertas características. El psicólogo y doctor Peter Clough, desarrolló un entrenamiento llamado “las 4 Cs de la fortaleza mental”, una medida de valoración psicométrica que permite valorar la resistencia mental a través de cuatro áreas de análisis (Leer aquí el artículo completo)

Pilares del modelo de entrenamiento mental
Pilares del modelo de entrenamiento mental:

· Confianza
· Desafío (Challenge)
· Control
· Compromiso

1. Confianza
¿Crees en ti misma y en tus capacidades? ¿Sabes manejar de forma efectiva los conflictos y los retos? ¿Tiene aptitudes sociales sólidas?

Las personas que tienen confianza en sí mismas, creen que pueden alcanzar el éxito, pase lo que pase por el camino. Trabajan muy duro para desenvolverse en entornos competitivos, son proactivas y toman decisiones atrevidas pese al miedo.

2. Desafío
¿Sientes que progresas cuando te enfrentas a entornos de cambios constantes y que presentan nuevas oportunidades para aprender y mejorar?

Las personas que acogen retos, normalmente tienen una habilidad extraordinaria para trabajar y pensar fuera de los límites establecidos. Les gusta ejercitar la creatividad y aceptar algún nivel de riesgo. ¿Por qué?

Están terriblemente enfocados a alcanzar metas positivas.

3. Control
¿Sientes que tienes el control sobre tu vida y el poder de dar forma a tu destino?

¿Cómo reaccionas a los altibajos de la vida? ¿Te dejas llevar por las mareas?

Las personas que tienen un sensación fuerte de control sobre sus vidas tienden a estar más relajadas y confiadas. Están más conectadas con sus emociones, se auto-regulan y se motivan para alcanzar resultados.

4. Compromiso
¿Te comprometes para conseguir tus objetivos? ¿Estableces metas y trabajas constantemente para conseguirlas incluso cuando la cosa se hace difícil y hay momentos de incertidumbre?

 

¿Cómo te sientes después de haber leído este post? Crees que eres una persona mentalmente fuerte, lo sabías o aún no te sientes mentalmente fuerte pero sí crees que tienes la capacidad para desarrollar esta fortaleza mental?

Esta habilidad se desarrolla con el tiempo, paso a paso y poco a poco.

¿Por qué no empezar ahora mismo a intentar ser una mejor versión de ti misma?

 

 

Cómo controlar la energía del cuerpo y ser más productivos

Cómo controlar la energía del cuerpo y ser más productivos

Nuestro nivel de energía depende, en gran medida, del estado de nuestro cuerpo, mente y emociones y de cómo éstos se relacionan entre sí. Todos tenemos altibajos y en estos momentos es cuando se hace más necesario saber gestionarlos de manera eficaz!

Para manejar tus niveles de energía eficazmente, necesitas entender primero tus propios patrones de energía.

Por lo general, todos tenemos patrones de energía similares (por ejemplo, estamos más cansados al final de la jornada laboral, a la hora de hacer alguna actividad deportiva, cuando llega el final de un día muuuuyyy largo, etc), sin embargo éstos fluctúan de persona a persona y también se ven afectado por factores externos (..¿Conoces a alguien que es muy enérgico y productivo muy temprano por las mañanas y otros que lo son más por la noche?)

¿Alguna vez has hecho un seguimiento de tus propios niveles de energía a lo largo de un día o durante una semana consecutiva y has observado algún patrón?

Si no lo has hecho nunca, te recomiendo que lo hagas.
¿Cómo? Muy simple: Puntúa tu nivel de energía de 1 – 10 (siendo 1 el más bajo) a lo largo del día y a unas horas determinadas. Hazlo unos días: Estoy segura que pronto verás un patrón de comportamiento y de energía.
Este es el primer paso para conocer tus niveles de energía, por lo que podrás planificar tu día, así como tareas específicas de acuerdo a tus niveles de energía!

Aquí te doy un ejemplo de clasificación:

Tareas que requieren mucha energía (niveles de energía de 8 a 10)
Este es el momento más preciado y que te demandará más energía, así que elige las tareas más complejas y más urgentes que necesitan ser completadas (Ojo, No confundir con “¡Cómo priorizar tus tareas” que es un tema completamente distinto!)

Tareas que requieren energía media (niveles de energía de 5 a 7)
Utiliza este tiempo para tareas que requieran una energía moderada, como, por ejemplo, tareas relacionadas con la comunicación (hablar con gente, mandar mensajes, etc), reuniones, decisiones no esenciales, etc.

Tareas que requieren baja energía (niveles de energía de 4 o menos)
Deja las tareas repetitivas o pausadas para este tiempo, las que no requieren una “actividad cerebral” muy elevada, como por ejemplo, leer o ver la televisión.

Ahora que conoces un poco más tus niveles de energía, te cuento algunos factores que te ayudarán a gestionar y administrar estos niveles y con ello aumentar tu productividad en el día a día.

1.Dormir bien y las horas necesarias
· Elimina cualquier distracción que pueda fastidiarte el sueño
· Sé estricto con los horarios: Respeta la hora a la que te acuestas y te despiertas
· Crea una rutina antes de acostarte y síguela. Descansar el cerebro y su actividad nos hará estar más llenos de energía para afrontar cualquier reto del “día a día”.

2.Comer sano
Los alimentos nos dan energía, sin embargo, no todos los alimentos son iguales y por esto nos aportan energía de forma diferente. Como norma general, favorece alimentos no procesados, alimentos que “crecen y mueren”, muchas frutas y verduras (come siguiendo los colores del “arco iris”, “comiendo” cuantos más colores te sea posible), nutrientes, proteínas magras y alimentos bajos en glucemia. Intenta siempre evitar comer alimentos procesados, aunque de vez en cuando nos sintamos tentados a comernos un “Big Mac con patatas” ;)!

3.Beber mucho mucho mucho agua
Tan importante como la comida, es recordar hidratarse durante el día… Después de todo, nuestros cuerpos están compuestos por este importantísimo elemento, entre un 45% – 60% de agua (dependiendo de la edad y el sexo). Por lo que el agua debe ser un elemento más que obligatorio en nuestro día a día. Una buena regla general a seguir es beber 8 vasos de agua al día: Si no vas al baño por lo menos 4 – 5 veces al día, NO estás bebiendo suficiente agua!

4.Moverse
Sudoración y respiración inundan tu cuerpo con endorfinas y aumentan naturalmente tus niveles de energía! El ejercicio permite liberar toxinas, lo que te hace sentir mejor y liberar tensión y, lo que es mejor, ¡Es totalmente natural!

Planificar el día

5.Planificar el día
Planifica tus días de trabajo de acuerdo con tus niveles de energía (como se mencionó anteriormente). Te darás cuenta que el tiempo dedicado a planificar el día te hará ahorrar mucho tiempo!

6.Realizar descansos
Recuerda realizar descansos durante el día que te permitan “recargar las pilas”. Durante estas pausas puedes realizar cualquier actividad como ir a dar un paseo, hacer algo de deporte, echarte una siestecita, meditar, incluso “no hacer nada”, tan sólo parar… con el fin de eliminar tensión y recuperar energía.

6.Tener un espacio de trabajo organizado
Mantén tu espacio de trabajo cómodo, limpio y ordenado, hazlo “tuyo” y que cuando estés trabajando lo sientas como “tu lugar, dónde eres tú y lo haces tuyo a tu manera”. Cuida este espacio como si fuese tu “santuario”, un lugar donde poder ir todos los días y que no te suponga algo “tedioso” o “pesado”.

Todos somos diferentes y tenemos diversas maneras de manejar nuestros niveles de energía. La clave, aparte de entender nuestro cuerpo, nuestra mente y manejar los altibajos que podamos tener, es escoger las cosas que funcionan para ti!

 

4 claves para una planificación y gestión del tiempo efectiva

4 claves para una planificación y gestión del tiempo efectiva

Estás delante de tu ordenador. En blanco. Tu cabeza no para de rebobinar una lista infinita de tareas a desempeñar. Varios clientes están pendientes de tu llamada reclamándote las entregas que no han llegado a tiempo. El reloj marcándote los minutos que pasan porque dentro de 40 minutos tienes que recoger a tu hijo en la escuela.

¿Y tú? Piensas con qué empezar (ya han pasado 5’ más), empiezas a agobiarte al darte cuenta que en realidad no te da tiempo a nada (pasan otros 5’), te pones a revisar el correo (al final, aquí siempre habrá algo que gestionar y -además- no me va a llevar mucho?!?..), una newsletter te desvía a un post muy interesante que te pones a leer (ya han pasado 15’ más..), que además te desvía a descargarte una guía gratuita que crees que te podría servir (ya se han ido otros 5’) y cuando levantas la cabeza del ordenador te das cuenta que ya ha llegado la hora de salir corriendo..

¿Te suena?

Gestionar el tiempo es algo que va mucho más allá de aprender a usar unas herramientas que nos faciliten la vida o de cumplir a raja-tabla unos “trucos” que otras personas han implementado con éxito en sus vidas.

Para controlar tu productividad y el efecto “desbordada” y de agobio constante, tienes que conocer los fundamentos sobre los que se instala y sólo depende de ti misma seguirlos. Si no tenemos interiorizadas estas bases será muy difícil que aprendas a vivir y organizar tu tiempo de forma eficaz pues será el tiempo que te gestionará a ti.

Una vez aclaradas las bases, no hay fórmula mágica que valga para todos sino que cada uno encontrará unas técnicas o trucos que mejor le funcionen en su rutina de trabajo. Pero sí hay unos conceptos comunes que si conoces y controlas te simplificarán mucho las cosas, y al final, de esto se trata..

1.Mentalidad

La productividad empieza con una actitud mental de querer hacer las cosas mejor en lugar de hacer más cosas con el mismo tiempo.

Si lo que quieres es encajar de todo de más en tus 24 horas para sentirte ocupada y con ello “eficaz”, lo más probable es que consigas todo lo contrario: Acabarás muy cansada, con demasiados lazos “abiertos” lo que no te hará seguir dando vueltas a esos temas durante la noche y con la preocupación constante de “ocuparte de estar ocupada” para cumplir con la sensación de trabajar mucho. No se trata de hacer más cosas, sino de hacer las cosas de forma diferente de tal manera que el output y los resultados de tus acciones sean mayores.
Por otra parte hay que fomentar una mentalidad de cambio: Si tu forma de trabajar te lleva a una sensación de agobio constante y de que “no te da la vida” tienes que asumir que debes cambiar algo en tu día a día: Si no cambias nada, lo más probable es que no cambie nada en tus resultados y tampoco en tus sensaciones.

2. Rutinas
Tener una rutina en el día a día es clave para reducir los tiempos “muertos” en los que nos perdemos bien en “exceso de planificación”, en “falta de planificación” o pensando en qué siguiente paso dar sin rumbo. Si tienes una rutina bien instalada –al igual que por la mañana te duchas de forma automática -sin pensar- te será infinitamente más fácil atender las cosas que son parte de la rutina y atenerte a ellas. Si por ejemplo tu rutina de la mañana consiste en una hora de tiempo dedicada a la lectura (aquí Kay Fabella por ejemplo nos contó su rutina de la mañana), seguida de una fase de planificación para luego seguir con el chequeo del correo, puedes estar tranquila que no vas a sucumbir a la tentación de abrir el correo según te despiertas porque sabes perfectamente que hay un tiempo planificado para ello dentro de tu rutina.

3. Energía
Sin energía no se puede hacer nada. Punto. No hay discusión. Me siento culpable de haber caído en esta trampa varias veces, trasnochando para trabajar, arrastrándome el día siguiente y quedándome despierta gracias a múltiples cafés.. Resultado: unos pocas horas más de trabajo real el día anterior y todo el día siguiente perdido porque el cansancio podía conmigo.
No hagas este error: No merece la pena.

Tener energía y acompañarla con unos hábitos de comida saludables y de hacer deporte de forma regular multiplica nuestra productividad de forma exponencial.

Estudios lo avalan y es indiscutible: Si buscas ser más productiva piensa en cómo dejar espacio para recuperar energía. De nuevo no se trata de “encajar” más y más trabajo en las 24 horas (que, por cierto todos tenemos por igual..) sino en hacer que las horas de trabajo sean más efectivas: Reduce media hora de trabajo a cambio de media hora de actividad al aire libre y ¡Te sorprenderás con los resultados! (Aquí Natalia Gomez del Pozuelo cuenta cómo para ella es imprescindible ir a andar cada día para impulsar su creatividad)

4. Delegar
Admitir que no podemos llegar a todo está en la base de una gestión sana de nuestro tiempo: Si quieres ser bueno en una cosa pero hay muchos aspectos que te desvían del “core”, de lo importante, como tareas administrativas, tareas recurrentes, tareas urgentes vs importantes, la carga de trabajo y la falta de claridad mental sucumbirá por mucho que intentes concentrarte y avanzar a paso rápido (te recomiendo leer Fuera de Serie para una estupendo análisis de cómo el concentrarse en una y una sola cosa lleve a la excelencia..). El truco está en delegar todo lo que sea posible para no cargar con el “peso” de ciertas incumbencias cuyo valor es mínimo para tu negocio pero “hay que hacerlas”.
Piensa en el valor que das a una hora de tu trabajo y ante la indecisión de dedicarte o no dedicarte a ciertas tareas pregúntate: ¿Me gusta hacerlo? ¿Hay alguna razón especial por la que YO soy la mejor opción para hacerlo? ¿Cuánto tiempo me implica dedicarme a ello vs delegar esta tarea?

¡Da el valor que se merece a tu tiempo y empieza a delegar!

Ahora que sabes en qué pilares se fundamenta la gestión del tiempo, no te obligues a aplicar todo y ahora: Escoge una sola cosa de las cuatro y empieza a ponerte en marcha. Recuerda:

“Las pequeñas acciones mueven montañas”

5 pensamientos limitantes que intentarán desviarte del camino hacia el éxito

5 pensamientos limitantes que intentarán desviarte del camino hacia el éxito

Hace poco participé en un brunch del que nos despedimos con una frase que me dejó impactada: “¿Y si no tuvieras miedo?”. Cuando leí esta frase me dejé llevar por la imaginación como haría un niño.. Mi primera imagen cayó en las aves y como ellos vuelan encima de todo como si no tuvieran preocupación alguna ni ningún pensamiento que les limite para volar cada vez más alto..

Con el post de hoy he recopilado 5 pensamientos que aparecen de vez en cuanto –casi a posta- para limitarnos a volar alto e intentan sabotear las ambiciones y las ganas de apuntar a metas realmente grandes en la vida y en el trabajo.

Pero existen. Y siempre existirán, aparecerán en mayor o menor medida y nos acompañarán siempre ya que somos humanos. Así que el único “remedio” es aprender a conocerlos y controlarlos.

Saber que existen es el primer paso para enfrentarse a ellos, mirarlos desde “fuera”, decidir dejarlos de lado y seguir más valiente que nunca en tu camino de ambición y éxito.

1. “No sé hacerlo y no sé por dónde empezar”
Nadie sabe de una cosa hasta que se ponga a actuar sobre ella: Yo no sabía nada de edición de audio, de páginas web o de crear podcasts antes de ponerme manos a la obra y empezar a actuar para aprender sobre ello.
No sólo este pensamiento es peligroso porque pone freno a la acción, sino que además des-incentiva a ello y ofrece una buenísima excusa para la mente para no “atreverse” a lanzarse hacía algo desconocido.
Si te enfrentas a este pensamiento te animo a que cambies la perspectiva, que te concentres en lo que sí sabes y que saques lo máximo de lo que sabes para traducirlo en pasos concretos que te acerquen a lo que no sabes.

2. “No tengo tiempo”
¿Qué significa “No tener tiempo”? Cada uno de nosotros es dueño de su tiempo y todos tenemos las mismas 24h para escoger qué hacer con ellas. Ponte delante un calendario y elige qué tiempo tienes para una cosa y qué tiempo decides no tener para otra. En el momento en el que decides no dedicar tiempo a algo estás diciendo sí a otras cosas: No dejes que el tiempo te controle sino empieza tú a controlar tu tiempo de forma consciente. Si decides no tener tiempo para algo, así será. Pero que sea eso fruto de una decisión, no porque antes siquiera de medir las alternativas el “No tengo tiempo” te haya parado para efectivamente evaluar si de verdad es así.

3. Pedir constantemente disculpas
Está bien que nos hayan educado a ello, pero.. Si fuera algo que sale una y otra vez en nuestras conversaciones y sin que nos demos cuenta nos genera una predisposición mental de “sumisión”? Parece una palabra muy fuerte, pero piensa qué diferencia tiene escribir un correo que empieza por “Disculpa que te moleste, quería comentarte acerca de…” o empezar directamente por “Quería comentarte acerca de..”.

Piensa si es realmente necesario que te disculpes, si lo haces por “educación” o si te estás adelantando a una reacción de tu interlocutor que igual nunca se va a producir, pero que le está ofreciendo la oportunidad que sí pase. Si éste es el caso, simplemente evita pedir disculpas, te puedo asegurar que si de verdad alguien nota molestia o se siente incómodo por alguna actuación no tardará en hacértelo notar.

4. “¿Qué pensarán los demás de mí?”
¿Cuántas veces no arriesgamos por el miedo al reconocimiento? Este pensamiento responde a una de las necesidades básicas de cada ser humano según Maslow, lo que significa que es algo normal que sintamos la necesidad de ser reconocidos por los demás. Sin embargo aquí te quiero animar a separar el aspecto “negativo” de todo esto que, de nuevo, actúa como freno a nuestro sueños, ambiciones e impulso a la acción.

Ya tenemos bastantes preocupaciones personales como para preocuparnos también de lo que puedan pensar los demás de nosotros.
Pero eso es fácil de decir y muy difícil de poner en practica… Asi que te doy mi personal “táctica” para enfrentarme a estos momentos:

1. Respira hondo
2. “Aléjate” para relativizar y ver la situación desde una perspectiva más amplia y lejana
3. Enfócate en lo que tienes bajo control (o que depende de ti) de esa situación; La preparación es clave y te dará tranquilidad! (p.e. en mi caso para enfrentarme a la “vergüenza” de publicar mi primer episodio, me concentré en generar el mejor contenido posible y no en la posible reacción a dicho contenido)
4. Analiza las consecuencias de que los demás “juzguen” mal tus acciones: Verás que la mayoría de las veces no son lo bastante graves como para justificar limitarte en tus decisiones de seguir adelante. Sigue y persigue y si a alguien no le gusta NO PASA NADA!

5. “¿Y si fracasara?”
…¿Cuántas veces por miedo a fracasar ni siquiera lo intentamos? La realidad es que si interpretamos un fracaso en acciones que hemos emprendido, por ejemplo no haber conseguido un cliente importante o un producto que no ha repercutido el interés esperado, como un fracaso personal allí es donde nos estamos limitando! No es esta la pregunta en la que nos debemos fijar sino ¿Qué puedo hacer para mejorar? O ¿Como puedo evitar que sea un fracaso? Muchas veces el simple uso de palabras distintas tiene un impacto muy grande en cómo interpretamos las situaciones y en nuestra aptitud hacia ellas.

Controlar estos pensamientos es clave para construir una mente fuerte y crear la actitud indispensable para el éxito.

Sé audaz: No te dejes llevar por el síndrome del impostor, apuesta por ti y no dejes que estos pensamientos te desvíen del camino.

 

¿Te ves reflejada en alguno de estos pensamientos? ¿Qué más ideas te rondan la cabeza que quieren sabotear tu camino?

 

6 Consejos de productividad que me permiten conciliar trabajo, emprender online, familia y dos niños pequeños

6 Consejos de productividad que me permiten conciliar trabajo, emprender online, familia y dos niños pequeños

No te asustes: ¡No soy superwoman! Pero tengo que admitir que sí he intentado serlo.. Hasta que mi cuerpo y mi mente se asociaron para decirme “Hasta aquí has llegado” y entonces decidí que tendría que haber una forma más eficaz de hacer las cosas y no acabar hecha un trapo en el intento!!
 
Es por esto que he decidido escribir este post: Trabajo incansablemente para hacer que cada minuto de mi día sea super productivo y así evitar hacer demasiadas cosas y en su lugar hacer las cosas mejor. Sí, porque si no gestionara bien mi tiempo no podría hacer lo que hago y con la tranquilidad mental que tras mucho trabajo he conseguido tener: Los juguetes en el suelo, los platos apilándose, el cansancio después de una jornada de trabajo, las luchas para conseguir que los niños coman bien o las discusiones acerca de algún asunto de trabajo podrían conmigo!

¡Aquí te cuento los 6 consejos de productividad que hacen posible mi día a día!

1. Lo primero es lo primero: ¡¡Busca ayuda y deja que te ayuden!!

La persona que te diga que hace de todo y sin ayuda te está mintiendo: Yo tengo ayuda y sin ayuda todo lo que hago no sería posible! Puede ser cierto que no se esté desembolsando dinero a cambio de ayuda, pero siempre es vital tener algún tipo de apoyo, bien de parte de la familia, de la pareja, de amigos o de colaboradores. Y si por ejemplo, como en mi caso, no tengo familia a lado para ayudarme con los niños sí que pago por ayuda en el cuidado de los niños y de la casa!! Pero cuando digo ayuda me refiero a cualquier tipo de apoyo: El de la pareja para la casa y los niños, una canguro o alguien que ayude con las tareas de casa y/o también la ayuda de colaboradores en el trabajo.
Si dejas que la gente alrededor tuyo te ayude puedes olvidarte de las cosas que menos te gusta hacer (y que muchas veces coinciden con las que somos menos buenas haciendo!), evitarás muchas discusiones (si compartes casa con alguien) y así podrás aprovechar mucho mejor TU tiempo!! Sí porque una cosa que no gusta hacer y no eres buena haciendo te cuesta el triple de tiempo (y obtendrás la mitad del resultado!) que a una persona que lo hace de profesión y con las herramientas adecuadas! En mi caso prefiero invertir mi tiempo donde más valor puedo dar y pedir ayuda allá donde más falta me hace. Y no siempre estoy poniendo dinero encima de la mesa: He encontrado colaboraciones para el podcast a cambio de algún otro servicio o simplemente en casa intercambio tiempo “libre de niños” por tiempo “a solas con niños”, lo que me da algo de flexibilidad y margen de maniobra para gestionar MI tiempo.

2. Separa las tareas familiares de las tareas de trabajo

Cuaderno tareas personales y de trabajo

Trabajar con dos niños de menos de 4 años subiéndose encima cuando abro el ordenador es literalmente imposible! Así que en mi caso así es como consigo no volverme loca y además ser más productiva: separo por completo el tiempo que dedico al trabajo y/o al podcast/blog del tiempo que dedico a la familia. Esto me hace mucho más productiva porque el correo que escribiría en dos minutos sola, lo escribiría en 1 hora con niños así que directamente no lo escribo y espero el momento de tranquilidad sola para hacerlo.
Sé que hay teorías que impulsan a todo lo contrario precisamente para que todo -lo personal y lo profesional- encaje dentro de un mismo orden, pero creo que es más aplicable en otras circunstancias. Además no sólo lo del “multitasking” es poco efectivo, sino que en mi caso siento que no estoy de verdad ni en un lado (atendiendo las tareas familiares) ni en el otro (tareas de trabajo).
Siempre habrá momentos en los que sea imposible esta separación tan clara de tu tiempo y una urgencia de trabajo se solape con tareas familiares; pero mi consejo es que intentes organizarte de tal forma que puedas dejar el móvil y el ordenador de lado cuando estás en familia y dar el 100% a la tarea que corresponda, cuando le corresponda si atiendes a tareas de trabajo.

3. Aprovecha los tiempos “muertos” para formarte y “leer”

Soy ávida consumidora de contenido audio en formato podcast o audio-libros. De esta forma aprovecho el tiempo en el coche de camino al trabajo, las esperas en el medico o cualquier traslado para “empaparme” y aprender de temas que me apasionan y donde quiero mejorarme. Estoy apuntada por lo menos a una docena de podcasts de todo tipo y nada más encontrarme en un rato “muerto” ¡me pongo a escuchar! Quizás lo mío sea un poco extremo pero si no lo hiciera de esta forma no tendría tiempo en el día a día para seguir creciendo y formándome. Los audio-libros también son un recurso muy valioso porque muchas veces si me pongo a leer un libro (cuando ya no tengo algún niño alrededor, justo antes de acostarme) lo más probable es que me quede dormida después de dos párrafos de lo agotada que estoy. Así que intento “escuchar” durante el día en lugar de “leer” en los pocos momentos de tranquilidad…
Así que no es casualidad que haya creado un podcast!! Es el mayor truco que conozco para que Mujeres en Business (¡¡y Madres en Business!!) aprovechen al máximo su tiempo.

4. Establece rutinas para ti, para tu familia y para el trabajo

Soy fan de las rutinas! No sólo porque teniendo hijos pequeños si no hubiese establecido rutinas la gestión de la casa sería un caos, sino porque gracias a las rutinas me es mucho más fácil concentrarme y no tener que dar vueltas sobre cuál es el siguiente paso que tengo que dar.
Si tienes rutinas establecidas, como por ejemplo bucear por las redes sociales en un momento concreto del día en lugar de cuando se da el caso, ése tiempo no hará falta que lo saques de tu jornada pues automáticamente aparecerá en el momento como parte de tu día… Entre otras cosas porque si no fuera algo adquirido no se llamaría rutina!!
Además al haber establecido el proceso ya no tendrás que preocuparte por si te olvidas de ello: Sencillamente no pasará al ser algo asumido y casi automático: Te has olvidado alguna vez de ducharte?? Apuesto que la respuesta es nunca o casi..

Establecer rutinas sin embargo no es cosa de un día, ni de dos. Los últimos estudios al respecto asignan exactamente 66 días para establecer rutinas por lo que necesitarás ser consistente para establecer estas rutinas pero ve de una en una y poco a poco: es la consistencia la que hará que adquieras un hábito y eso ¡te ayudará a gestionar tu tiempo mucho mejor!
Además no intentes adoptar 3 rutinas a la vez.. Te puedo asegurar que no funciona. Yo llevo dos años intentando coger el hábito de beber 2 litros de agua cada día y aún no lo he conseguido!! Y es porque nunca me he concentrado en sólo éste hábito! Y por simple que parezca no hay manera de que consiga beber 2 litros de agua constantemente durante 66 días seguidos.. Así que he adquirido otros a los que sí he dedicado tiempo y mente (entre ellos las cosas que te estoy contando para ser más productiva).

5. No intentes recordarlo todo: Escribe todo lo que tienes en la cabeza (y de ser posible ponlo a calendario)!!

Calendario-Agenda

Esto es el mayor aprendizaje que he adquirido del libro “Organízate con Eficacia” de David Allen. Vaciar la mente de todo lo que hace que estés constantemente pensando en qué hacer, cuándo hacerlo y cómo hacerlo te dará muchísima tranquilidad mental. No te tendrás que preocupar por cosas como “No me tengo que olvidar de entregar el sobre con el dinero a la escuela” o “Tengo que contestar este correo” porque lo tendrás todo escrito (Y entonces no se te olvidará ninguna cita, compromiso o correo!!).

Recuerdo que hace años en mi cabeza “criticaba” una compañera que escribía todo lo que tenía que hacer a lo largo del día, con quién necesitaba hablar, qué correo contestar.. Ahora es cuando entiendo que lo que estaba aplicando es un gran consejo de productividad y ¡agradezco que me haya dado el ejemplo!

Yo en mi día lo apunto todo (las personas que quiero llamar, las facturas a revisar, los regalos que quiero hacer, una transferencia pendiente, un restaurante del que me han hablado…) pero para ello es fundamental tener algún soporte (físico o digital) siempre a mano porque si algo se me ocurre que no puedo resolver en el momento, allí lo apunto! Incluso me doy cuenta que las pequeñas tareas por insignificantes que parezcan es importante que queden escritas para no caer en el olvido y reaparecer cuando ya se han hecho grandes…

No te cuento ahora cómo lo hago (¡me daría para otro post!) pero sí te animo a que no desafíes tu mente: Tenemos que ser realistas y por mucho que queramos acordarnos de todo, apuntarlo ahorra tiempo (evita el tiempo dedicado a pensar de qué te tenías que acordar), disgustos (“lo siento se me ha olvidado”) y nos da claridad (ya lo tienes escrito, sólo hay que hacerlo)

5. Aprende a convivir con la imperfección

Este punto lo he tenido que trabajar mucho, sobretodo desde que tengo hijos y en relación con la casa. Si antes tenía tiempo para hacer la cama a diario, tener todo bien organizado y ordenado, el salón en orden, algo roto en casa y al día siguiente alguien arreglándolo, ya no. Ver cosas fuera de su lugar me ponía muy nerviosa y cuando nació mi primer hijo todavía intentaba mantener el cuarto perfecto, el salón en orden y todo lo mencionado arriba.. Un poco lo conseguía, pero a costa de estar muy nerviosa y estresada. He tenido que aprender que no pasa nada si la persiana se queda rota una semana más o si la cama se queda hecha a medias con la bajera sin estirar del todo.. Ahora sopeso mucho más lo que quiero hacer con mi tiempo (¡sigo teniendo las mismas 24 horas!) y he aprendido a convivir con tener una casa no perfecta. Y si te preguntas ¿Y por qué este es un consejos de productividad? Porque ahora dedico más de mi tiempo a cosas que me apasionan y menos a cosas que “tengo que hacer” y todo esto con muchas más sonrisas que gritos! Así gestiono mucho mejor mi tiempo, no procrastino (tanto) como antes, me siento libre de dedicar parte de ése tiempo a cosas donde puedo aportar más valor y aprovecho al máximo la ayuda que tengo en casa.

Y hablo de imperfección y productividad porque también he renunciado a salir siempre en perfecto estado, invertir horas y horas en proyectos ya buenos para dejarlos perfectos o ser la mamá ideal que hace a mano los trajes de fiesta para sus hijos. Todas estas pequeñas renuncias y el tiempo que he sacado de ellas me simplifican mucho la vida y puedo invertir este tiempo en otras cosas.

Ahora que conoces los 6 consejos de productividad que me permiten combinarlo todo, espero que te veas reflejada por lo menos en algunos de ellos y que de los otros ¡puedas escoger algo de inspiración para tu día a día!

 

Y tú ¿Tienes algún truco de productividad para combinar lo personal y lo profesional?

12 :: Kay Fabella: Especialízate y crea tu historia para destacar

12 :: Kay Fabella: Especialízate y crea tu historia para destacar

Kay Fabella es “storytelling strategist” estadounidense con ascendencia filipina viviendo en España. Ayuda empresas y particulares a crear una estrategia de comunicación y una historia para trasmitir su visión de forma eficaz y llegar así a a la audiencia que realmente buscan.

QUÉ NOS LLEVAMOS DE LA ENTREVISTA

El perfeccionismo hay que olvidarlo cuando se trata de tu propio negocio.

Si no te especializas se te pierde en medio de todo el ruido que hay en el mercado y no se te reconoce como marca.

Complacer a todo el mundo o bajar demasiado el precio atrae consecuencia directas para tu negocio por lo que aprender a decir que no es muy importante.

Tener una visión clara de tu empresa y re-conectar con por qué estás haciendo todo esto te hace superar los momentos duros.

Ser vulnerable crea cercanía y ayuda mucho la comunicación.

ENTREVISTA: PUNTOS CLAVE

QUÉ ES UN STORYTELLING STRATEGIST
Fue una forma de diferenciarme en el mundo de marketing. Quería devolver la magia al mundo del marketing y quería emocionar con una buena estrategia de marca y trasmitir esto a los demás.

DARME A CONOCER EN LOS INICIOS
Networking, crear muchos contactos y estar con la gente, escuchar lo que necesita la gente. Estuve más offline que online.

CÓMO CONSEGUIR SALIR EN MEDIOS COMO EL PAÍS o HUFFINGTON POST
Lo busqué y me buscaron gracias a especializarme. Además necesitan una idea muy estructurada.

QUÉ HARÍAS DIFERENTE EN TUS INICIOS
Diría más que no y dedicaría menos tiempo a aprender de todo.

MOMENTO MÁS DURO
Mis principios como emprendedora por accidente. Lo bueno es que no tenía nada que perder y arriesgué más. Me ayudó mucho tener claro mi porqué.

DOS PUNTOS FUERTES
Saber escuchar y no sentir que soy mejor que nadie.

DOS PUNTOS DÉBILES
Debería decir más que no, buscar colaboradores y pedir ayuda. Además sigo sin confiar en mi conocimiento del idioma.

DOS CONSEJOS PARA SER BUENOS COMUNICADORES DE HISTORIAS
Usar la empatía, olvidarte de ti mismo y pensar en lo que el que escucha está buscando de ti.
No temer de ser vulnerable.

HÁBITOS Y RUTINAS
Por la mañana no abro nada de whatsapp o redes sociales hasta las 10 de la mañana. Reservo este tiempo para mí, para leer, dar un paseo y me ayuda mucho para mi productividad.

SIGUIENTE RETO
A nivel profesional quiero crecer equipo y expandirme.

CONSEJOS y RECURSOS


Nos llevamos de esta entrevista:

Libro aconsejado:Start with why” de Simon Sinek
Datos de contacto: Mi página web http://kayfabella.com/inicio/ y estoy en las redes.
Frase inspiradora: “Si estás apostando por una fase nueva en tu vida siempre piensa que eres la suma única de todas las experiencias que has tenido”.