Seleccionar página

Nuestro nivel de energía depende, en gran medida, del estado de nuestro cuerpo, mente y emociones y de cómo éstos se relacionan entre sí. Todos tenemos altibajos y en estos momentos es cuando se hace más necesario saber gestionarlos de manera eficaz!

Para manejar tus niveles de energía eficazmente, necesitas entender primero tus propios patrones de energía.

Por lo general, todos tenemos patrones de energía similares (por ejemplo, estamos más cansados al final de la jornada laboral, a la hora de hacer alguna actividad deportiva, cuando llega el final de un día muuuuyyy largo, etc), sin embargo éstos fluctúan de persona a persona y también se ven afectado por factores externos (..¿Conoces a alguien que es muy enérgico y productivo muy temprano por las mañanas y otros que lo son más por la noche?)

¿Alguna vez has hecho un seguimiento de tus propios niveles de energía a lo largo de un día o durante una semana consecutiva y has observado algún patrón?

Si no lo has hecho nunca, te recomiendo que lo hagas.
¿Cómo? Muy simple: Puntúa tu nivel de energía de 1 – 10 (siendo 1 el más bajo) a lo largo del día y a unas horas determinadas. Hazlo unos días: Estoy segura que pronto verás un patrón de comportamiento y de energía.
Este es el primer paso para conocer tus niveles de energía, por lo que podrás planificar tu día, así como tareas específicas de acuerdo a tus niveles de energía!

Aquí te doy un ejemplo de clasificación:

Tareas que requieren mucha energía (niveles de energía de 8 a 10)
Este es el momento más preciado y que te demandará más energía, así que elige las tareas más complejas y más urgentes que necesitan ser completadas (Ojo, No confundir con “¡Cómo priorizar tus tareas” que es un tema completamente distinto!)

Tareas que requieren energía media (niveles de energía de 5 a 7)
Utiliza este tiempo para tareas que requieran una energía moderada, como, por ejemplo, tareas relacionadas con la comunicación (hablar con gente, mandar mensajes, etc), reuniones, decisiones no esenciales, etc.

Tareas que requieren baja energía (niveles de energía de 4 o menos)
Deja las tareas repetitivas o pausadas para este tiempo, las que no requieren una “actividad cerebral” muy elevada, como por ejemplo, leer o ver la televisión.

Ahora que conoces un poco más tus niveles de energía, te cuento algunos factores que te ayudarán a gestionar y administrar estos niveles y con ello aumentar tu productividad en el día a día.

1.Dormir bien y las horas necesarias
· Elimina cualquier distracción que pueda fastidiarte el sueño
· Sé estricto con los horarios: Respeta la hora a la que te acuestas y te despiertas
· Crea una rutina antes de acostarte y síguela. Descansar el cerebro y su actividad nos hará estar más llenos de energía para afrontar cualquier reto del “día a día”.

2.Comer sano
Los alimentos nos dan energía, sin embargo, no todos los alimentos son iguales y por esto nos aportan energía de forma diferente. Como norma general, favorece alimentos no procesados, alimentos que “crecen y mueren”, muchas frutas y verduras (come siguiendo los colores del “arco iris”, “comiendo” cuantos más colores te sea posible), nutrientes, proteínas magras y alimentos bajos en glucemia. Intenta siempre evitar comer alimentos procesados, aunque de vez en cuando nos sintamos tentados a comernos un “Big Mac con patatas” ;)!

3.Beber mucho mucho mucho agua
Tan importante como la comida, es recordar hidratarse durante el día… Después de todo, nuestros cuerpos están compuestos por este importantísimo elemento, entre un 45% – 60% de agua (dependiendo de la edad y el sexo). Por lo que el agua debe ser un elemento más que obligatorio en nuestro día a día. Una buena regla general a seguir es beber 8 vasos de agua al día: Si no vas al baño por lo menos 4 – 5 veces al día, NO estás bebiendo suficiente agua!

4.Moverse
Sudoración y respiración inundan tu cuerpo con endorfinas y aumentan naturalmente tus niveles de energía! El ejercicio permite liberar toxinas, lo que te hace sentir mejor y liberar tensión y, lo que es mejor, ¡Es totalmente natural!

Planificar el día

5.Planificar el día
Planifica tus días de trabajo de acuerdo con tus niveles de energía (como se mencionó anteriormente). Te darás cuenta que el tiempo dedicado a planificar el día te hará ahorrar mucho tiempo!

6.Realizar descansos
Recuerda realizar descansos durante el día que te permitan “recargar las pilas”. Durante estas pausas puedes realizar cualquier actividad como ir a dar un paseo, hacer algo de deporte, echarte una siestecita, meditar, incluso “no hacer nada”, tan sólo parar… con el fin de eliminar tensión y recuperar energía.

6.Tener un espacio de trabajo organizado
Mantén tu espacio de trabajo cómodo, limpio y ordenado, hazlo “tuyo” y que cuando estés trabajando lo sientas como “tu lugar, dónde eres tú y lo haces tuyo a tu manera”. Cuida este espacio como si fuese tu “santuario”, un lugar donde poder ir todos los días y que no te suponga algo “tedioso” o “pesado”.

Todos somos diferentes y tenemos diversas maneras de manejar nuestros niveles de energía. La clave, aparte de entender nuestro cuerpo, nuestra mente y manejar los altibajos que podamos tener, es escoger las cosas que funcionan para ti!

 


Evan Lai

Tiene más de 10 años de experiencia trabajando en startups construyendo equipos en entornos multiculturales y muy dinámicos gracias a su pasión por conectar personas con proyectos de gran impacto. Ella ha creado además su propia empresa y ha trabajado en el departamento de RRHH de Apple en Greater China. Está certificada en PNL además de ser coach de nutrición y fitness.