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Las creencias limitantes muchas veces nos impiden avanzar pero en cuanto a emprendimiento se refiere no hay escapatoria: Te tendrás que enfrentar a ellas si quieres lanzarte a emprender o si tu negocio está en marcha y quieres hacer crecer tu negocio a otro nivel.

Las creencias limitantes nos acompañarán siempre y en cualquier momento de nuestra carrera
Tras entrevistar a casi 50 emprendedoras y escuchar más de 100 historias de emprendedores de todo el mundo he aprendido que todos somos personas e incluso las personas que parece que lo controlan todo y nunca pasan miedo, en realidad sí lo pasan. ..Pero han aprendido a lidiar con estos pensamientos y entonces saben como reaccionar a estas creencias limitantes. Y allí está la clave…

Así que te voy a dar este pequeño recopilatorio de creencias limitantes que nos impiden volar alto y tener metas ambiciosas:

1. “Necesito formarme, hacer el curso XYZ y apuntarme a la clase XYZ antes de proponer mis servicios”

¿Que duro es esto verdad? Apuesto que en el último año lo has dicho en algún momento..(¡Yo sí!)

¿Cuántas veces pensar que necesitamos aprender más, formarnos más nos bloquea literalmente? Este pensamiento es super poderoso, nos controla por completo pero ..¿Sabes qué? Es esta misma creencia de no saber bastantes cosas, de no tener bastantes conocimientos que en realidad nos hace creer que necesitamos apuntarnos a más y más cursos pensando que esto solventará las lagunas que podamos tener. Sin embargo lo que de verdad pasa es que no estamos poniendo en valor todos los conocimientos y aprendizajes que hemos acumulado a lo largo de nuestra experiencias profesionales y personales.

¿Y esto qué significa? Que estamos desperdiciando una oportunidad enorme de transmitir estos conocimientos a los demás a través de los productos o servicios que ofrecemos.

Supongamos como ejemplo, que llevas unos años fuera del mercado laboral porque tenías una empresa que estuvo funcionando muy bien durante unos años pero llegó la crisis, no supisteis reinventaros, los clientes desaparecieron y la empresa tuvo que cerrar.

..Da la casualidad que vas a ser madre justo en ese momento y entonces decides aprovechar el tiempo para dedicarte a tu hijo y a la maternidad. Pasados tres años, tu hijo ya no necesita tanto de ti y decides volver a trabajar lanzando tu empresa..

Sin embargo sientes que ya no vales porque las cosas han cambiado demasiado en tres años desde que cerraste la empresa… La tecnología, los sistemas, la forma de hacer las cosas.. Además “sólo” te has dedicado a la maternidad (y pongo “solo” entre comillas aquí..!!) que piensas que no tienes conocimientos suficientes para lanzarte de nuevo.

Pero, ¿Qué pasa con todo lo que sabías hace tres años? Y ¿Qué pasa con todo lo que te está enseñando la maternidad? Por ejemplo como controlar las emociones, como organizarse en casa, como educar, como mantener una relación de pareja sólida cuando las cosas se hacen duras, se duerme poco y la tensión está a flor de piel en casa..? Como controlar la mente, como aprovechar el tiempo al máximo y aprender a encontrar el espacio para uno mismo pese a un nuevo integrante en la familia?

Estos son sólo ejemplos de lo poco que reconocemos muchas veces lo grande que son las experiencias que llevamos con nosotras y que podemos aprovechar para transformar en un negocio.

Este factor para mi es clave para perder el miedo al “No valgo, necesito formarme más”. ¿Cuánto más necesitas formarte para sentirte segura que lo controlas todo y entonces ya puedes seguir adelante? En esta espiral es muy fácil quedarse atrapados porque siempre habrá algo más que podamos aprender y el miedo a decir “ya sí, ya estoy lista” hará que siempre busquemos algo más en lugar de lanzarnos al vacío con nuestros productos o servicios.

Nos pasa a todas en algún momento sentir que necesitamos formarnos más y más – y en muchos casos es cierto – (yo además soy una gran defensora de la formación, creo que nunca hay que dejar de aprender..!) pero en este contexto te animo a que no uses la excusa de la falta de formación para no dar el siguiente paso.

Te reto a que cojas papel y bolígrafo y que escribas todo lo que sabes hacer, lo que has aprendido, tus conocimientos y pongas en valor todo lo que llevas dentro y que has aprendido de todas tus experiencias hasta ahora.

Aquí te pongo en una foto un ejemplo de lo que me salió a mí cuando hice este ejercicio para que tengas una idea de a qué me refiero con esto..

Mis aprendizajes

Una vez hecho esto te animo a que te preguntes ¿Cómo puedo aprovechar todo esto en mi negocio? O si aún te estás planteando montar un negocio, cambia la pregunta a ¿Qué negocio puedo montar que me permita aprovechar estos conocimientos?

Ya verás no sólo la cantidad de cosas que salen de este ejercicio sino como te llenará de energía revisar esta lista y el efecto sorpresa al darte cuenta que sabes muchas más cosas de las que imaginabas y además cosas mucho más allá del puro curriculum..!

2.“¿Y si no gusta mi producto?”
..Sí, puede pasar, como todo.. Todo lo que implique un cambio implica un riesgo, y este riesgo es que la cosa no salga como esperado, no guste como nos gusta a nosotras y no haya nadie que compra. Pero yo te propongo dar la vuelta a la pregunta y que sea: “Y si hubiera mucha gente a la que le gusta y no lo voy a ofrecer?” ¿Sabes que oportunidad estás desperdiciando de ofrecer tus productos o servicios a personas que pueden beneficiarse de ellos?

Al final es parte del juego y siempre existe la posibilidad de que nadie compre porque -hay que admitirlo-, los demás no están tan ilusionados con nuestro producto como lo estamos nosotras- pero es allí donde está la cosa y es el mercado el que dictará sentencia de si gusta o si no gusta nuestra propuesta de valor.

Así que no te dejes intimidar por esta posibilidad porque siempre existe y además nunca sabremos si va a funcionar y si efectivamente gusta lo que hacemos hasta que nos expongamos y lo veamos directamente con los interesados. Y si ya lo has probado, sientes que ya has experimentado que no gusta lo que ofreces te animo a que no lo veas como un problema sino como una oportunidad: ¿Qué has aprendido que puedas aprovechar en el siguiente intento? ¿Qué pequeños cambios puedes aportar al formato de tu propuesta de valor para que conecte más con tu posible target de cliente?

Esto va ligado un poco a otro pensamiento parecido que es “¿Y si fracasara?”.. Sí puede pasar pero cuando te enfrentas a este bloque, a este miedo al fracaso que te impide avanzar te animo a que des estos 4 pasos:

1. Para y respira hondo: La respiración nos ayuda a controlar las emociones.
2. Intenta conectar con tus sensaciones porque el primer paso para controlarlas es conocerlas: ¿Cómo te sientes?
3. Aléjate de la situación que tienes delante, del lanzamiento que vas a hacer, del proyecto que vas a lanzar,s ea lo sea: Míralo desde lejos para relativizar y ver la situación desde una perspectiva más amplia y lejana que te permitirá no tener tanta implicación emocional.
4. Enfócate en lo que controlas del proceso: saber que hay cosas que tienes cosas bajo control y que -entre comillas- has hecho los deberes te da confianza.
5. Analiza las consecuencias de que los demás “juzguen” mal tus acciones. Siempre me pregunto ¿Qué es lo peor que puede pasar? Verás que la mayoría de las veces no son lo bastante graves como para justificar limitarte en tus decisiones de seguir adelante.

Sigue y persigue y si a alguien no le gusta lo que haces y finalmente el lanzamiento, tu primera sesión de consultoría, tu primer envío de producto sale desastroso NO PASA NADA! Ya sabes lo que tienes que mejorar y además nunca te lo tomes como algo personal!

3.“No tengo tiempo”
Este pensamiento es mi favorito porque el tiempo para mi es mi aliado y sin embargo la mayoría de las personas piensan que es su enemigo. Yo tengo obsesión con la gestión del tiempo y me he obsesionado tanto que te aseguro que si crees que no tienes tiempo y de verdad hay algo que no quieras hacer es porque están planteando algo mal en tu día a día.

Todos tenemos las mismas 24hs, sin embargo ¿Por qué hay personas que consiguen miles de cosas al mismo tiempo que otras? Todo se reduce a priorizar, planificar y saber poner límites.

Si sientes que el tiempo es una excusa que te impide avanzar sólo te quiero decir que depende de las ganas que tengas para sacar el tiempo para una cosa el que efectivamente lo encuentres. Si no encuentras el tiempo es porque has tomado la decisión, has decidido dedicar este tiempo a otras cosas. Punto. Y no pasa nada, pero al final todo se reduce a tomar decisiones sobre qué queremos hacer de nuestras horas y sobre cómo queremos hacerlo. Aquí no me refiero a que necesariamente este tiempo tenga que ser nuestro -yo misma que dedico mis horas para un nuevo proyecto- sino que se puede encontrar la forma – y allí está el cómo– de encajar también algo más en mi rutina gracias por ejemplo al uso de sistemas o procesos mayormente automatizados…

3.“No puedo cobrar más por mis productos o servicios”
Hemos hablado de esto en el episodio número 44 en el que entrevisté a Adela pereira que es coach de dinero para mujeres. En ese episodio, precisamente comentamos como la falta de confianza en nosotras mismas, además del entorno y del ambiente que nos rodea, afectan al valor que nos damos y con ello a nuestra capacidad para valorar nuestros servicios.

Aquí te resumo muy brevemente lo que dijimos entonces: Si sientes que no puedes cobrar bastante entonces seguramente no creas lo bastante en lo que estás ofreciendo.

Con esto no quiero decir que tengamos que ofrecer cosas totalmente descabelladas, pero en el contexto de estas creencias limitantes te animo a que pienses no en lo que ofreces sino en qué transformación lo que ofreces tiene sobre las personas: ¿ Cómo se van a sentir cuando compren tu producto o contraten tus servicios? ¿Qué efecto les produce? Felicidad, tranquilidad, les da tiempo, les hace sentir mejor, más guapas/guapos, más fuertes.. Si piensas en la experiencia que van a vivir estos clientes a raíz de lo que ofreces tu confianza hacía tu producto aumentará y con ello la tranquilidad de poder vender mejor esta “transformación” que tus productos o servicios producen en tu cliente..

Recursos mencionados

Paola Valeri (coach)
Post: 5 pensamientos limitantes que intentarán desviarte del camino hacia el éxito

¡Gracias por escuchar!Si te ha gustado este episodio por favor compártelo y así más personas podrán beneficiarse de este contenido. ¡Gracias!


Stefania Dalle Pezze

Stefania Dalle Pezze es fundadora de Mujeres en Business y trader de divisas con extensa experiencia en banca de inversión y con elevada capacidad para trabajar en entornos de trabajo muy exigentes. Su talento está en impulsar a los demás a alcanzar sus metas gracias a una gestión más eficiente de recursos, tiempos y procesos de decisión.