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Hace poco participé en un brunch del que nos despedimos con una frase que me dejó impactada: “¿Y si no tuvieras miedo?”. Cuando leí esta frase me dejé llevar por la imaginación como haría un niño.. Mi primera imagen cayó en las aves y como ellos vuelan encima de todo como si no tuvieran preocupación alguna ni ningún pensamiento que les limite para volar cada vez más alto..

Con el post de hoy he recopilado 5 pensamientos que aparecen de vez en cuanto –casi a posta- para limitarnos a volar alto e intentan sabotear las ambiciones y las ganas de apuntar a metas realmente grandes en la vida y en el trabajo.

Pero existen. Y siempre existirán, aparecerán en mayor o menor medida y nos acompañarán siempre ya que somos humanos. Así que el único “remedio” es aprender a conocerlos y controlarlos.

Saber que existen es el primer paso para enfrentarse a ellos, mirarlos desde “fuera”, decidir dejarlos de lado y seguir más valiente que nunca en tu camino de ambición y éxito.

1. “No sé hacerlo y no sé por dónde empezar”
Nadie sabe de una cosa hasta que se ponga a actuar sobre ella: Yo no sabía nada de edición de audio, de páginas web o de crear podcasts antes de ponerme manos a la obra y empezar a actuar para aprender sobre ello.
No sólo este pensamiento es peligroso porque pone freno a la acción, sino que además des-incentiva a ello y ofrece una buenísima excusa para la mente para no “atreverse” a lanzarse hacía algo desconocido.
Si te enfrentas a este pensamiento te animo a que cambies la perspectiva, que te concentres en lo que sí sabes y que saques lo máximo de lo que sabes para traducirlo en pasos concretos que te acerquen a lo que no sabes.

2. “No tengo tiempo”
¿Qué significa “No tener tiempo”? Cada uno de nosotros es dueño de su tiempo y todos tenemos las mismas 24h para escoger qué hacer con ellas. Ponte delante un calendario y elige qué tiempo tienes para una cosa y qué tiempo decides no tener para otra. En el momento en el que decides no dedicar tiempo a algo estás diciendo sí a otras cosas: No dejes que el tiempo te controle sino empieza tú a controlar tu tiempo de forma consciente. Si decides no tener tiempo para algo, así será. Pero que sea eso fruto de una decisión, no porque antes siquiera de medir las alternativas el “No tengo tiempo” te haya parado para efectivamente evaluar si de verdad es así.

3. Pedir constantemente disculpas
Está bien que nos hayan educado a ello, pero.. Si fuera algo que sale una y otra vez en nuestras conversaciones y sin que nos demos cuenta nos genera una predisposición mental de “sumisión”? Parece una palabra muy fuerte, pero piensa qué diferencia tiene escribir un correo que empieza por “Disculpa que te moleste, quería comentarte acerca de…” o empezar directamente por “Quería comentarte acerca de..”.

Piensa si es realmente necesario que te disculpes, si lo haces por “educación” o si te estás adelantando a una reacción de tu interlocutor que igual nunca se va a producir, pero que le está ofreciendo la oportunidad que sí pase. Si éste es el caso, simplemente evita pedir disculpas, te puedo asegurar que si de verdad alguien nota molestia o se siente incómodo por alguna actuación no tardará en hacértelo notar.

4. “¿Qué pensarán los demás de mí?”
¿Cuántas veces no arriesgamos por el miedo al reconocimiento? Este pensamiento responde a una de las necesidades básicas de cada ser humano según Maslow, lo que significa que es algo normal que sintamos la necesidad de ser reconocidos por los demás. Sin embargo aquí te quiero animar a separar el aspecto “negativo” de todo esto que, de nuevo, actúa como freno a nuestro sueños, ambiciones e impulso a la acción.

Ya tenemos bastantes preocupaciones personales como para preocuparnos también de lo que puedan pensar los demás de nosotros.
Pero eso es fácil de decir y muy difícil de poner en practica… Asi que te doy mi personal “táctica” para enfrentarme a estos momentos:

1. Respira hondo
2. “Aléjate” para relativizar y ver la situación desde una perspectiva más amplia y lejana
3. Enfócate en lo que tienes bajo control (o que depende de ti) de esa situación; La preparación es clave y te dará tranquilidad! (p.e. en mi caso para enfrentarme a la “vergüenza” de publicar mi primer episodio, me concentré en generar el mejor contenido posible y no en la posible reacción a dicho contenido)
4. Analiza las consecuencias de que los demás “juzguen” mal tus acciones: Verás que la mayoría de las veces no son lo bastante graves como para justificar limitarte en tus decisiones de seguir adelante. Sigue y persigue y si a alguien no le gusta NO PASA NADA!

5. “¿Y si fracasara?”
…¿Cuántas veces por miedo a fracasar ni siquiera lo intentamos? La realidad es que si interpretamos un fracaso en acciones que hemos emprendido, por ejemplo no haber conseguido un cliente importante o un producto que no ha repercutido el interés esperado, como un fracaso personal allí es donde nos estamos limitando! No es esta la pregunta en la que nos debemos fijar sino ¿Qué puedo hacer para mejorar? O ¿Como puedo evitar que sea un fracaso? Muchas veces el simple uso de palabras distintas tiene un impacto muy grande en cómo interpretamos las situaciones y en nuestra aptitud hacia ellas.

Controlar estos pensamientos es clave para construir una mente fuerte y crear la actitud indispensable para el éxito.

Sé audaz: No te dejes llevar por el síndrome del impostor, apuesta por ti y no dejes que estos pensamientos te desvíen del camino.

 

¿Te ves reflejada en alguno de estos pensamientos? ¿Qué más ideas te rondan la cabeza que quieren sabotear tu camino?

 


Stefania Dalle Pezze

Stefania Dalle Pezze es fundadora de Mujeres en Business y trader de divisas con extensa experiencia en banca de inversión y con elevada capacidad para trabajar en entornos de trabajo muy exigentes. Su talento está en impulsar a los demás a alcanzar sus metas gracias a una gestión más eficiente de recursos, tiempos y procesos de decisión.