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Cómo aumentar la fortaleza mental y convertirse en personas de alto rendimiento

Cómo aumentar la fortaleza mental y convertirse en personas de alto rendimiento

¿Qué diferencia los campeones de sus competidores si entrenan tanto como los demás, si todos comparten las mismas características físicas y tienen a disposición los mejores servicios e instalaciones?

Qué hace que una persona tenga más éxito que otra? ¿Cuál es el secreto? Además.. ¿Cualquier persona puede llegar a ese éxito?

Las personas de alto rendimiento tienen una fuerza especial que las separa de la media. Este “secreto” se encuentra entre las dos orejas y se llama “Resistencia mental”.

Así es como se describe normalmente esta fortaleza mental:

La habilidad para trabajar duro y responder con flexibilidad al fracaso y la adversidad; Es la capacidad interior que permite a los individuos trabajar duro, perseguir sus pasiones y conseguir su metas de largo plazo

.

Angela Duckworth, profesora de Psicología se refiere a ella como “Coraje”. A través de su investigación y su libro “Grit – El poder de la pasión y la perseverancia”, ella encontró que éste es el elemento clave que lleva al éxito y que además juega un papel mucho más importante que cualquier otra cosa a la hora de conseguir los objetivos para tu negocio, para tu salud o en tu vida.

Esta es una noticia fantástica, ya que si no tenemos control ninguno sobre nuestros genes, por lo menos sabemos que podemos trabajar para mejorar y aumentar nuestra resistencia mental.

Entonces, ¿Qué hace que una persona sea mentalmente fuerte y cómo lo podemos conseguir? ¿Cómo se consigue en la vida real?

Las personas que han desarrollado esta fortaleza mental comparten ciertas características. El psicólogo y doctor Peter Clough, desarrolló un entrenamiento llamado “las 4 Cs de la fortaleza mental”, una medida de valoración psicométrica que permite valorar la resistencia mental a través de cuatro áreas de análisis (Leer aquí el artículo completo)

Pilares del modelo de entrenamiento mental
Pilares del modelo de entrenamiento mental:

· Confianza
· Desafío (Challenge)
· Control
· Compromiso

1. Confianza
¿Crees en ti misma y en tus capacidades? ¿Sabes manejar de forma efectiva los conflictos y los retos? ¿Tiene aptitudes sociales sólidas?

Las personas que tienen confianza en sí mismas, creen que pueden alcanzar el éxito, pase lo que pase por el camino. Trabajan muy duro para desenvolverse en entornos competitivos, son proactivas y toman decisiones atrevidas pese al miedo.

2. Desafío
¿Sientes que progresas cuando te enfrentas a entornos de cambios constantes y que presentan nuevas oportunidades para aprender y mejorar?

Las personas que acogen retos, normalmente tienen una habilidad extraordinaria para trabajar y pensar fuera de los límites establecidos. Les gusta ejercitar la creatividad y aceptar algún nivel de riesgo. ¿Por qué?

Están terriblemente enfocados a alcanzar metas positivas.

3. Control
¿Sientes que tienes el control sobre tu vida y el poder de dar forma a tu destino?

¿Cómo reaccionas a los altibajos de la vida? ¿Te dejas llevar por las mareas?

Las personas que tienen un sensación fuerte de control sobre sus vidas tienden a estar más relajadas y confiadas. Están más conectadas con sus emociones, se auto-regulan y se motivan para alcanzar resultados.

4. Compromiso
¿Te comprometes para conseguir tus objetivos? ¿Estableces metas y trabajas constantemente para conseguirlas incluso cuando la cosa se hace difícil y hay momentos de incertidumbre?

 

¿Cómo te sientes después de haber leído este post? Crees que eres una persona mentalmente fuerte, lo sabías o aún no te sientes mentalmente fuerte pero sí crees que tienes la capacidad para desarrollar esta fortaleza mental?

Esta habilidad se desarrolla con el tiempo, paso a paso y poco a poco.

¿Por qué no empezar ahora mismo a intentar ser una mejor versión de ti misma?

 

 

Cómo controlar la energía del cuerpo y ser más productivos

Cómo controlar la energía del cuerpo y ser más productivos

Nuestro nivel de energía depende, en gran medida, del estado de nuestro cuerpo, mente y emociones y de cómo éstos se relacionan entre sí. Todos tenemos altibajos y en estos momentos es cuando se hace más necesario saber gestionarlos de manera eficaz!

Para manejar tus niveles de energía eficazmente, necesitas entender primero tus propios patrones de energía.

Por lo general, todos tenemos patrones de energía similares (por ejemplo, estamos más cansados al final de la jornada laboral, a la hora de hacer alguna actividad deportiva, cuando llega el final de un día muuuuyyy largo, etc), sin embargo éstos fluctúan de persona a persona y también se ven afectado por factores externos (..¿Conoces a alguien que es muy enérgico y productivo muy temprano por las mañanas y otros que lo son más por la noche?)

¿Alguna vez has hecho un seguimiento de tus propios niveles de energía a lo largo de un día o durante una semana consecutiva y has observado algún patrón?

Si no lo has hecho nunca, te recomiendo que lo hagas.
¿Cómo? Muy simple: Puntúa tu nivel de energía de 1 – 10 (siendo 1 el más bajo) a lo largo del día y a unas horas determinadas. Hazlo unos días: Estoy segura que pronto verás un patrón de comportamiento y de energía.
Este es el primer paso para conocer tus niveles de energía, por lo que podrás planificar tu día, así como tareas específicas de acuerdo a tus niveles de energía!

Aquí te doy un ejemplo de clasificación:

Tareas que requieren mucha energía (niveles de energía de 8 a 10)
Este es el momento más preciado y que te demandará más energía, así que elige las tareas más complejas y más urgentes que necesitan ser completadas (Ojo, No confundir con “¡Cómo priorizar tus tareas” que es un tema completamente distinto!)

Tareas que requieren energía media (niveles de energía de 5 a 7)
Utiliza este tiempo para tareas que requieran una energía moderada, como, por ejemplo, tareas relacionadas con la comunicación (hablar con gente, mandar mensajes, etc), reuniones, decisiones no esenciales, etc.

Tareas que requieren baja energía (niveles de energía de 4 o menos)
Deja las tareas repetitivas o pausadas para este tiempo, las que no requieren una “actividad cerebral” muy elevada, como por ejemplo, leer o ver la televisión.

Ahora que conoces un poco más tus niveles de energía, te cuento algunos factores que te ayudarán a gestionar y administrar estos niveles y con ello aumentar tu productividad en el día a día.

1.Dormir bien y las horas necesarias
· Elimina cualquier distracción que pueda fastidiarte el sueño
· Sé estricto con los horarios: Respeta la hora a la que te acuestas y te despiertas
· Crea una rutina antes de acostarte y síguela. Descansar el cerebro y su actividad nos hará estar más llenos de energía para afrontar cualquier reto del “día a día”.

2.Comer sano
Los alimentos nos dan energía, sin embargo, no todos los alimentos son iguales y por esto nos aportan energía de forma diferente. Como norma general, favorece alimentos no procesados, alimentos que “crecen y mueren”, muchas frutas y verduras (come siguiendo los colores del “arco iris”, “comiendo” cuantos más colores te sea posible), nutrientes, proteínas magras y alimentos bajos en glucemia. Intenta siempre evitar comer alimentos procesados, aunque de vez en cuando nos sintamos tentados a comernos un “Big Mac con patatas” ;)!

3.Beber mucho mucho mucho agua
Tan importante como la comida, es recordar hidratarse durante el día… Después de todo, nuestros cuerpos están compuestos por este importantísimo elemento, entre un 45% – 60% de agua (dependiendo de la edad y el sexo). Por lo que el agua debe ser un elemento más que obligatorio en nuestro día a día. Una buena regla general a seguir es beber 8 vasos de agua al día: Si no vas al baño por lo menos 4 – 5 veces al día, NO estás bebiendo suficiente agua!

4.Moverse
Sudoración y respiración inundan tu cuerpo con endorfinas y aumentan naturalmente tus niveles de energía! El ejercicio permite liberar toxinas, lo que te hace sentir mejor y liberar tensión y, lo que es mejor, ¡Es totalmente natural!

Planificar el día

5.Planificar el día
Planifica tus días de trabajo de acuerdo con tus niveles de energía (como se mencionó anteriormente). Te darás cuenta que el tiempo dedicado a planificar el día te hará ahorrar mucho tiempo!

6.Realizar descansos
Recuerda realizar descansos durante el día que te permitan “recargar las pilas”. Durante estas pausas puedes realizar cualquier actividad como ir a dar un paseo, hacer algo de deporte, echarte una siestecita, meditar, incluso “no hacer nada”, tan sólo parar… con el fin de eliminar tensión y recuperar energía.

6.Tener un espacio de trabajo organizado
Mantén tu espacio de trabajo cómodo, limpio y ordenado, hazlo “tuyo” y que cuando estés trabajando lo sientas como “tu lugar, dónde eres tú y lo haces tuyo a tu manera”. Cuida este espacio como si fuese tu “santuario”, un lugar donde poder ir todos los días y que no te suponga algo “tedioso” o “pesado”.

Todos somos diferentes y tenemos diversas maneras de manejar nuestros niveles de energía. La clave, aparte de entender nuestro cuerpo, nuestra mente y manejar los altibajos que podamos tener, es escoger las cosas que funcionan para ti!

 

4 claves para una planificación y gestión del tiempo efectiva

4 claves para una planificación y gestión del tiempo efectiva

Estás delante de tu ordenador. En blanco. Tu cabeza no para de rebobinar una lista infinita de tareas a desempeñar. Varios clientes están pendientes de tu llamada reclamándote las entregas que no han llegado a tiempo. El reloj marcándote los minutos que pasan porque dentro de 40 minutos tienes que recoger a tu hijo en la escuela.

¿Y tú? Piensas con qué empezar (ya han pasado 5’ más), empiezas a agobiarte al darte cuenta que en realidad no te da tiempo a nada (pasan otros 5’), te pones a revisar el correo (al final, aquí siempre habrá algo que gestionar y -además- no me va a llevar mucho?!?..), una newsletter te desvía a un post muy interesante que te pones a leer (ya han pasado 15’ más..), que además te desvía a descargarte una guía gratuita que crees que te podría servir (ya se han ido otros 5’) y cuando levantas la cabeza del ordenador te das cuenta que ya ha llegado la hora de salir corriendo..

¿Te suena?

Gestionar el tiempo es algo que va mucho más allá de aprender a usar unas herramientas que nos faciliten la vida o de cumplir a raja-tabla unos “trucos” que otras personas han implementado con éxito en sus vidas.

Para controlar tu productividad y el efecto “desbordada” y de agobio constante, tienes que conocer los fundamentos sobre los que se instala y sólo depende de ti misma seguirlos. Si no tenemos interiorizadas estas bases será muy difícil que aprendas a vivir y organizar tu tiempo de forma eficaz pues será el tiempo que te gestionará a ti.

Una vez aclaradas las bases, no hay fórmula mágica que valga para todos sino que cada uno encontrará unas técnicas o trucos que mejor le funcionen en su rutina de trabajo. Pero sí hay unos conceptos comunes que si conoces y controlas te simplificarán mucho las cosas, y al final, de esto se trata..

1.Mentalidad

La productividad empieza con una actitud mental de querer hacer las cosas mejor en lugar de hacer más cosas con el mismo tiempo.

Si lo que quieres es encajar de todo de más en tus 24 horas para sentirte ocupada y con ello “eficaz”, lo más probable es que consigas todo lo contrario: Acabarás muy cansada, con demasiados lazos “abiertos” lo que no te hará seguir dando vueltas a esos temas durante la noche y con la preocupación constante de “ocuparte de estar ocupada” para cumplir con la sensación de trabajar mucho. No se trata de hacer más cosas, sino de hacer las cosas de forma diferente de tal manera que el output y los resultados de tus acciones sean mayores.
Por otra parte hay que fomentar una mentalidad de cambio: Si tu forma de trabajar te lleva a una sensación de agobio constante y de que “no te da la vida” tienes que asumir que debes cambiar algo en tu día a día: Si no cambias nada, lo más probable es que no cambie nada en tus resultados y tampoco en tus sensaciones.

2. Rutinas
Tener una rutina en el día a día es clave para reducir los tiempos “muertos” en los que nos perdemos bien en “exceso de planificación”, en “falta de planificación” o pensando en qué siguiente paso dar sin rumbo. Si tienes una rutina bien instalada –al igual que por la mañana te duchas de forma automática -sin pensar- te será infinitamente más fácil atender las cosas que son parte de la rutina y atenerte a ellas. Si por ejemplo tu rutina de la mañana consiste en una hora de tiempo dedicada a la lectura (aquí Kay Fabella por ejemplo nos contó su rutina de la mañana), seguida de una fase de planificación para luego seguir con el chequeo del correo, puedes estar tranquila que no vas a sucumbir a la tentación de abrir el correo según te despiertas porque sabes perfectamente que hay un tiempo planificado para ello dentro de tu rutina.

3. Energía
Sin energía no se puede hacer nada. Punto. No hay discusión. Me siento culpable de haber caído en esta trampa varias veces, trasnochando para trabajar, arrastrándome el día siguiente y quedándome despierta gracias a múltiples cafés.. Resultado: unos pocas horas más de trabajo real el día anterior y todo el día siguiente perdido porque el cansancio podía conmigo.
No hagas este error: No merece la pena.

Tener energía y acompañarla con unos hábitos de comida saludables y de hacer deporte de forma regular multiplica nuestra productividad de forma exponencial.

Estudios lo avalan y es indiscutible: Si buscas ser más productiva piensa en cómo dejar espacio para recuperar energía. De nuevo no se trata de “encajar” más y más trabajo en las 24 horas (que, por cierto todos tenemos por igual..) sino en hacer que las horas de trabajo sean más efectivas: Reduce media hora de trabajo a cambio de media hora de actividad al aire libre y ¡Te sorprenderás con los resultados! (Aquí Natalia Gomez del Pozuelo cuenta cómo para ella es imprescindible ir a andar cada día para impulsar su creatividad)

4. Delegar
Admitir que no podemos llegar a todo está en la base de una gestión sana de nuestro tiempo: Si quieres ser bueno en una cosa pero hay muchos aspectos que te desvían del “core”, de lo importante, como tareas administrativas, tareas recurrentes, tareas urgentes vs importantes, la carga de trabajo y la falta de claridad mental sucumbirá por mucho que intentes concentrarte y avanzar a paso rápido (te recomiendo leer Fuera de Serie para una estupendo análisis de cómo el concentrarse en una y una sola cosa lleve a la excelencia..). El truco está en delegar todo lo que sea posible para no cargar con el “peso” de ciertas incumbencias cuyo valor es mínimo para tu negocio pero “hay que hacerlas”.
Piensa en el valor que das a una hora de tu trabajo y ante la indecisión de dedicarte o no dedicarte a ciertas tareas pregúntate: ¿Me gusta hacerlo? ¿Hay alguna razón especial por la que YO soy la mejor opción para hacerlo? ¿Cuánto tiempo me implica dedicarme a ello vs delegar esta tarea?

¡Da el valor que se merece a tu tiempo y empieza a delegar!

Ahora que sabes en qué pilares se fundamenta la gestión del tiempo, no te obligues a aplicar todo y ahora: Escoge una sola cosa de las cuatro y empieza a ponerte en marcha. Recuerda:

“Las pequeñas acciones mueven montañas”

30 :: [bonus] 5 libros que me han ayudado a impulsar mi desarrollo profesional

30 :: [bonus] 5 libros que me han ayudado a impulsar mi desarrollo profesional

*** Episodio bonus ***

5 LIBROS QUE ME HAN AYUDADO A IMPULSAR MI DESARROLLO PROFESIONAL

1. Lean In (ES: Vayámos adelante: Las mujeres, el trabajo y la voluntad de liderar) de Sheryl Sandberg (COO de Facebook)
– Fue el primer libro que me impulsó a reflexionar acerca de mi posición como profesional y como mujer trabajando en una grande empresa
-Analiza las causas, condiciones, retos, barreras, soluciones para impulsar el liderazgo femenino
– Analiza tanto aspectos externos como aspectos internos a cada persona que puedan limitar ese liderazgo

2. Essentialism (ES: Esencialismo) de Greg McKeown
– “Es casi un “manifiesto” a acogernos a la mentalidad de lo “esencial” y centrada en lo que realmente importa dejando de lado y deshaciéndose de todo lo que no es estrictamente importante en los varios aspectos de nuestra vida, entre ello el trabajo, las amistades, la toma de decisiones
– Ofrece muchas comparativas entre lo que sería el pensamiento de un esencialista vs un non-esencialista
– Lo aconsejo si sientes que estás desbordada y no tienes control sobre tu tiempo, tu vida o tu negocio

3. The seven habits of Highly effective people (ES: Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva) de Stephen Convey.
– Disponible en Audible
– El autor identifica 7 hábitos, habilidades y formas de actuar en la vida para todo el que quiera tener una vida grandiosa, cumpliendo sus expectativas y llegando a dar lo mejor de uno mismo
– Ofrece un marco de habilidades sobre las que trabajar para desarrollarnos personalmente y profesionalmente.

4. The leader who had no title (ES: El leader que no tenía cargo) de Robin Sharma
– Libro en formato “Storytelling” para tratar el tema del liderazgo
– Una lectura sencilla para atacar temas relevantes a través de la transformación que supone para el protagonista para desarrollar un forma mental del éxito y crecer gracias a reconocer que ser líder está en cada uno de nosotros y no es cosa sólo aislada a quién tiene una etiqueta o un cargo específico en el trabajo

5. The confidence code (ES: La clave de la confianza) de Katty Hay y Claire Shipman
– Analizan el tema de la confianza buscando primero sus origines desde un punto de vista físico y luego apoyan sus estudios con entrevistas a mujeres reconocidas públicamente
– Me llevo: Conocer las bases y los orígenes de la confianza es el primer paso para reconocer si hay un problema al respecto. Y además la confianza se puede aumentar con trabajo y paciencia. Extracto del libro:

“A veces basta con decir a alguien que la confianza es una elección que se puede hacer. Simplemente ser consciente de ello impulsará algunas de las mujeres que conoces a aumentar sus reservas de confianza”

Mujeres que comparten su historia: Hayley Gyere www.victoriaselection.es, Lucie Pellier (www.luciepellier.com), Ana Esteban (www.fisio-qi.com).

 

¡Gracias por escuchar! Si te ha gustado este episodio por favor compártelo y así el mensaje llegará a más profesionales que buscan crecer y dar el salto. ¡Gracias!

25 :: Trabajar con objetivos: Reflexiones y qué esperar del proceso

25 :: Trabajar con objetivos: Reflexiones y qué esperar del proceso

*** Último episodio de la serie del podcast sobre objetivos: anteriores episodios: 23 y 24 ***

COSAS A TENER EN CUENTA TRABAJANDO CON OBJETIVOS

1.Disciplina y foco

Haz pequeños pasos cada día. Usa 15’ antes de acostarte para planificar lo que harás al día siguiente. Decide una y una sóla cosa que harás posible sí o sí esa semana y ése día y concentrate en ella al 100%. Considera esta cosa como un fracaso si no la alcanzas.

2. Siempre habrá imprevistos

Establece un tiempo para los imprevistos dentro de tu rutina y deja margen de tiempo en tu calendario para imprevistos. Dedícales el tiempo para que no te cojan de sorpresa y acaben afectando a la tranquilidad con la que llevar este proceso.

3. Habrá momentos en los que te pondrás en discusión

En todo este proceso habrá momentos en los que te dirás a ti misma que no puedes, que no lo vas a conseguir y ni merece la pena intentarlo o dedicar tiempo. Pondrás en discusión tus elecciones.
El primer paso para superar estos momentos es saber que existen. Sentirás que no serás lo suficientemente capaz para hacerlo, notarás el “impostor syndrome” esta voz que te intentará mover hacía no creerte tus capacidades. En estos casos párate y práctica mindset. Ahí es donde te tienes que apelar a la mentalidad positiva de lo posible y decir que sí lo vas a hacer y darás el primer paso.
En estos momentos re-conecta con el por qué de todo esto: lo que de verdad te mueve por dentro hacía tu objetivo y vuelve a visualizar la imagen de tu objetivo que te comenté en el episodio 23.

4. El proceso implica una evolución continua

Los micro-objetivos no están escritos en piedra. El objetivo final sigue fijo pero precisamente tienes periodos de revisión para decidir modificar el camino. Es fundamental pasar por momentos de revisión, rectificar y admitir que no pasa nada por equivocarse y rectificar curso durante el proceso, más bien es importante que pase.

FRASES DE INSPIRACIÓN

Confucio: “Cuando parece cierto que los objetivos son inalcanzables, no cambies los objetivos, cambia las acciones y pasos intermedios”

Zig Ziglar: “Lo que obtienes consiguiendo tus objetivos no es tan importante como la persona en la que te habrás convertido por conseguirlos”

 

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