63 :: 5 factores que te están impidiendo expresar tu máximo potencial

63 :: 5 factores que te están impidiendo expresar tu máximo potencial

 

Serie sobre productividad: Puedes acceder a todos los episodios de la serie aquí.

Hablar de productividad, es algo que va mucho más allá del aprendizaje de unas herramientas que nos pueden apoyar en nuestras tareas diarias: Es algo que nos afecta en todas las diferentes facetas del día a día, tanto en ámbito profesional como en ámbito personal. Productividad es sinónimo de alto rendimiento, de explotar nuestro potencial, de aprendizaje continuo y de hacer las cosas constantemente mejor.

Con esto en mente hoy analizamos 5 factores que, si te sientes reflejada en ellos, te están impidiendo sacar tu máximo potencial.

1. No has decidido en primera instancia que quieres vivir el día a día a tu máximo rendimiento
Para llegar a vivir tu día a día a pleno rendimiento deberás primero decidir que lo quieres, que te interesa y por ello estás dispuesta a pasar por el proceso de aprendizaje contigo que implica que te llevará a vivir cada momento en tu mejor versión, sacando tu máxima expresión.

2. No estás dedicando el tiempo suficiente a las tareas que más te hacen avanzar

¿Por qué nos pasa esto y no somos capaces de dedicar más tiempo a lo que son las tareas importantes, las que nos ayudan a tener resultados de mayor impacto al fin de conseguir nuestras metas?

– Por MIEDO. Miedo a lo desconocido que sabemos que nos implica un trabajo de aprendizaje, un desgaste de energía física y mental; Miedo a no saber con certidumbre los resultados de nuestras decisiones.

– Porque son las cosas más complicadas de hacer y la mayoría de las personas buscamos una gratificación inmediata a nuestros esfuerzos. Sin emabrgo cuando se retrasa la gratificación es cuando de verdad se obtienen mayores resultados.

– Porque no estás lo suficientemente conectada con lo que estás haciendo, es decir no estás trabajando en tu zona de genialidad.
Dentro deL conjunto de tareas que llevamos a cabo en nuestro día a día hay cuatro niveles de “competencia” y conocimiento sobre estas tareas. Entre ellas destacamos las tareas en las que somos INCOMPETENTES (cosas que no hacemos bien o que no sabemos hacer), luego las tareas en las que somos COMPETENTES (sabemos hacer pero no somos la persona más indicada para ello, las hacemos sin más), las tareas que hacemos de forma EXCELENTE (llevamos mucho tiempo haciéndola, sabemos mucho al respecto y sabemos hacerlas muy bien, casi de forma natural) y finalmente las tareas en las que somos GENIOS (las hacemos con excelencia pero además nos motivan, nos mueven y nos hacen únicas).

DESCARGA LA PLANTILLA PARA APUNTAR LAS TAREAS QUE PERTENECEN A LAS DIFERENTES ZONAS DE COMPETENCIA y GENIALIDAD

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3.No tienes una visión lo bastante clara de adónde te estás dirigiendo

Si no tenemos claro adónde nos estamos dirigiendo es inevitable que no estemos sacando nuestro máximo potencial porque no somos dueñas de nuestro futuro.

Por otro lado hay que pasar inevitablemente por este proceso de descubrimiento, una visión no se define de un día para otro, es algo en constante evolución.

Tener esa claridad te ayudará a sacar tu mejor versión y vivir el día a día a pleno rendimiento, y cada día podrás actuar de forma consciente para ir definiendo esta visión.

Cuando lo tengas claro podrás volcarte de pleno para moverte hacía allí. No hay quién te pare porque el camino lo tendrás despejado delante tuyo.

4.No has “limpiado” de tu día los hábitos “tóxicos” o “pobres”

Te animo a que analices cómo es tu día a día y te preguntes si las acciones que tomas son de verdad las acciones que quieres tomar y si crees que te están ayudando a mejorarte cada día. ¿Hay alguna acción o hábito de tu día a día de la que te puedas desprender y que podrías sustituir con algo que te ayude a estar mejor y sacar todo tu potencial?

Muchas veces pasamos por alto pequeñas acciones de nuestro día a día pero
[Tweet “Las pequeñas acciones que tomamos de forma repetida son las que más impacto tienen a largo plazo porque van dejando huella]

5.No controlas las influencias externas

¿Estás cuidando la información que absorbes a través de la televisión, los podcast o radio que escuchas, los libros que lees, las personas con las que estás? Todo lo que nos rodea nos moldea, es parte de lo que somos a día de hoy y nos afecta de cara a lo que seremos de aquí al futuro.

Empieza con visualizar estas cosas, a decidir sobre ellas de forma consciente, tomando consciencia del porqué estás escogiendo dejar espacio en tu día para estas cosas.

Más recursos MENCIONADOS

Taller presencial sobre Planificación y Trabajo por Objetivos – día 18 de Octubre: Detalles aquí.

Episodio sobre pensamientos limitantes.

Reto en Instagram o Facebook para Instalar un nuevo hábito en 66 días! (Usar el hastag #instalounnuevohabitoen66dias)

 

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60 :: Cómo planificar el día a día de trabajo

60 :: Cómo planificar el día a día de trabajo

 

Serie sobre productividad: Este episodio del podcast sigue el episodio 59 en el que hablé de 8 clave prácticas para mejorar tu productividad.

En ese episodio comenté acerca de la importancia de la planificación para estructurar y definir bien en qué tareas volcarse a trabajar cada día. Pero esto, ¿Cómo se lleva a cabo?

Hacen falta tres componentes:
1. Tener a la vista nuestros objetivos de corto plazo

Nuestro objetivo a una semana, sacado iterativamente a raíz de nuestro objetivo de más largo plazo será nuestra guía a la hora de decidir si volcarnos en una tarea u otra.

2. Hacerse la siguiente pregunta de forma recursiva
¿Qué es lo más relevante que puedo hacer de todas las cosas que he escrito que me acerca a mi objetivo? Si sólo pudieras escoger una tarea de la lista infinita que tienes, cual escogerías?
Siempre tienes diferentes opciones, pero también siempre hay una más importante que otra y siempre tienes la oportunidad de elegir.

Una vez que hayas contestado a esta pregunta la primera vez háztela como mucho otras dos veces. No más. Quédate con como mucho tres cosas pero asegúrate que estas cosas las vas a hacer sí o sí sin falta.

Y aquí es donde entra en juego la ley de Pareto: “El 20% de nuestras acciones produce el 80% de los resultado”. Identifica entre todas las cosas que quieres hacer dónde está este 20% que te hace avanzar con más impacto y cuales tareas puedes dejar abajo en la lista.

3. Apunta todo en un calendario

Cuando tengas entre 1 y tres tareas importantes para tu día les tendrás que asignar un espacio específico en el calendario.

Es importantísimo que no sólo apuntes que a primera hora de la mañana vas a dedicarte a la tarea X por ejemplo sino que le asignes un tiempo, es decir 1 hora, dos horas y que bloquees este tiempo en el calendario. Como nos recuerda la ley de Parkinson, las tareas se expanden en el tiempo que les asignamos: Cuanto más tiempo asignemos a una tarea, siempre encontraremos algo para ocupar este tiempo de ejecución a menos que seamos nosotros que le pongamos un límite.

Por último y antes de terminar, te doy un último consejo que vale oro y que es el enemigo número 1 de la productividad: Evita a toda costa cambiar continuamente de una tarea a otra sino bloquea sub-tareas en un mismo bloque y llévalas a cabo hasta la finalización de la tarea.

 
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59 :: 8 consejos para mejorar tu productividad

59 :: 8 consejos para mejorar tu productividad

 

En el episodio de hoy comparto 8 clave prácticas para mejorar tu productividad. A continuación podrás descargar estos consejos para imprimirlos y tenerlos siempre a la vista.

 

Descarga e imprime estos 8 consejos de productividad

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1.Mírate y analiza tu día, tu mes, tu semana

¿Tienes claro a qué estás dedicando tu tiempo? ¿Sabes cuáles son las incumbencias o tareas que más tiempo te ocupan? Empieza hoy mismo y durante 5 días apúnta a qué cosas estás dedicando tu tiempo.

2.Identifica qué te ha desviado con respecto a lo que tenías pensado hacer durante el día

¿Qué ha pasado? ¿Qué te ha distraído? ..¿El móvil? ¿Colaboradores? ¿Imprevistos? ¿Falta de concentración? Detecta en primera instancia las cosas que se han interpuesto en tu camino.

3.Crea un ambiente favorable de trabajo

Si no sientes cómoda en tu ambiente de trabajo acabarás distrayéndote para solucionar estas “incomodidades” y, aparte de perder tiempo en ello, no te ayudará a tener la misma concentración y el foco sobre lo que quieres conseguir cada día.

4.Cuídate
No podemos pensar de mejorar nuestra productividad si nos alimentamos mal, no cuidamos la energía del cuerpo haciendo un mínimo de movimiento cada día, y no tenemos algunos hábitos saludables que favorezcan el que podamos sacar el máximo partido a nuestro tiempo. Reconoce en qué puedes cuidarte más y empieza hoy mismo.

5.Quítate las distracciones
No te lo pongas difícil: Despréndete de las distracciones que te impiden mantener concentración y foco.

Escucha aquí el episodio completo

6.Visualiza con antelación qué esperar de tu día
¿Tienes claridad con lo que va a ser de tu día? Tener una manera para conectar de forma visual con qué esperarte del día, las reuniones, los encuentros, los eventos, las tareas que nos espera atacar cada día te ayudará a tener el control sobre ello y a no dejar que alguien o algunas otras cosas te desvíen de tu planificación.

7.Hazte una no-to-do list

Una vez hayas identificado qué tareas te están llevando tiempo y no deberían, sé firme y decide cortarlas. Comprométete contigo misma y quita de tu día estas cosas. Cuando caigas en la trampa de nuevo reconócelo y abandona el proceso.

8.Nunca te pongas a trabajar sin planificar
Tener una planificación y dedicar un poco de tiempo a ella a nivel diario, semanal, mensual y trimestral aumenta hasta 10 veces la productividad: No te pongas a trabajar si primero no dejas planificado cómo quieres que sea tu día.

 

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Cómo aumentar la fortaleza mental y convertirse en personas de alto rendimiento

Cómo aumentar la fortaleza mental y convertirse en personas de alto rendimiento

¿Qué diferencia los campeones de sus competidores si entrenan tanto como los demás, si todos comparten las mismas características físicas y tienen a disposición los mejores servicios e instalaciones?

Qué hace que una persona tenga más éxito que otra? ¿Cuál es el secreto? Además.. ¿Cualquier persona puede llegar a ese éxito?

Las personas de alto rendimiento tienen una fuerza especial que las separa de la media. Este “secreto” se encuentra entre las dos orejas y se llama “Resistencia mental”.

Así es como se describe normalmente esta fortaleza mental:

La habilidad para trabajar duro y responder con flexibilidad al fracaso y la adversidad; Es la capacidad interior que permite a los individuos trabajar duro, perseguir sus pasiones y conseguir su metas de largo plazo

.

Angela Duckworth, profesora de Psicología se refiere a ella como “Coraje”. A través de su investigación y su libro “Grit – El poder de la pasión y la perseverancia”, ella encontró que éste es el elemento clave que lleva al éxito y que además juega un papel mucho más importante que cualquier otra cosa a la hora de conseguir los objetivos para tu negocio, para tu salud o en tu vida.

Esta es una noticia fantástica, ya que si no tenemos control ninguno sobre nuestros genes, por lo menos sabemos que podemos trabajar para mejorar y aumentar nuestra resistencia mental.

Entonces, ¿Qué hace que una persona sea mentalmente fuerte y cómo lo podemos conseguir? ¿Cómo se consigue en la vida real?

Las personas que han desarrollado esta fortaleza mental comparten ciertas características. El psicólogo y doctor Peter Clough, desarrolló un entrenamiento llamado “las 4 Cs de la fortaleza mental”, una medida de valoración psicométrica que permite valorar la resistencia mental a través de cuatro áreas de análisis (Leer aquí el artículo completo)

Pilares del modelo de entrenamiento mental
Pilares del modelo de entrenamiento mental:

· Confianza
· Desafío (Challenge)
· Control
· Compromiso

1. Confianza
¿Crees en ti misma y en tus capacidades? ¿Sabes manejar de forma efectiva los conflictos y los retos? ¿Tiene aptitudes sociales sólidas?

Las personas que tienen confianza en sí mismas, creen que pueden alcanzar el éxito, pase lo que pase por el camino. Trabajan muy duro para desenvolverse en entornos competitivos, son proactivas y toman decisiones atrevidas pese al miedo.

2. Desafío
¿Sientes que progresas cuando te enfrentas a entornos de cambios constantes y que presentan nuevas oportunidades para aprender y mejorar?

Las personas que acogen retos, normalmente tienen una habilidad extraordinaria para trabajar y pensar fuera de los límites establecidos. Les gusta ejercitar la creatividad y aceptar algún nivel de riesgo. ¿Por qué?

Están terriblemente enfocados a alcanzar metas positivas.

3. Control
¿Sientes que tienes el control sobre tu vida y el poder de dar forma a tu destino?

¿Cómo reaccionas a los altibajos de la vida? ¿Te dejas llevar por las mareas?

Las personas que tienen un sensación fuerte de control sobre sus vidas tienden a estar más relajadas y confiadas. Están más conectadas con sus emociones, se auto-regulan y se motivan para alcanzar resultados.

4. Compromiso
¿Te comprometes para conseguir tus objetivos? ¿Estableces metas y trabajas constantemente para conseguirlas incluso cuando la cosa se hace difícil y hay momentos de incertidumbre?

 

¿Cómo te sientes después de haber leído este post? Crees que eres una persona mentalmente fuerte, lo sabías o aún no te sientes mentalmente fuerte pero sí crees que tienes la capacidad para desarrollar esta fortaleza mental?

Esta habilidad se desarrolla con el tiempo, paso a paso y poco a poco.

¿Por qué no empezar ahora mismo a intentar ser una mejor versión de ti misma?

 

 

Cómo controlar la energía del cuerpo y ser más productivos

Cómo controlar la energía del cuerpo y ser más productivos

Nuestro nivel de energía depende, en gran medida, del estado de nuestro cuerpo, mente y emociones y de cómo éstos se relacionan entre sí. Todos tenemos altibajos y en estos momentos es cuando se hace más necesario saber gestionarlos de manera eficaz!

Para manejar tus niveles de energía eficazmente, necesitas entender primero tus propios patrones de energía.

Por lo general, todos tenemos patrones de energía similares (por ejemplo, estamos más cansados al final de la jornada laboral, a la hora de hacer alguna actividad deportiva, cuando llega el final de un día muuuuyyy largo, etc), sin embargo éstos fluctúan de persona a persona y también se ven afectado por factores externos (..¿Conoces a alguien que es muy enérgico y productivo muy temprano por las mañanas y otros que lo son más por la noche?)

¿Alguna vez has hecho un seguimiento de tus propios niveles de energía a lo largo de un día o durante una semana consecutiva y has observado algún patrón?

Si no lo has hecho nunca, te recomiendo que lo hagas.
¿Cómo? Muy simple: Puntúa tu nivel de energía de 1 – 10 (siendo 1 el más bajo) a lo largo del día y a unas horas determinadas. Hazlo unos días: Estoy segura que pronto verás un patrón de comportamiento y de energía.
Este es el primer paso para conocer tus niveles de energía, por lo que podrás planificar tu día, así como tareas específicas de acuerdo a tus niveles de energía!

Aquí te doy un ejemplo de clasificación:

Tareas que requieren mucha energía (niveles de energía de 8 a 10)
Este es el momento más preciado y que te demandará más energía, así que elige las tareas más complejas y más urgentes que necesitan ser completadas (Ojo, No confundir con “¡Cómo priorizar tus tareas” que es un tema completamente distinto!)

Tareas que requieren energía media (niveles de energía de 5 a 7)
Utiliza este tiempo para tareas que requieran una energía moderada, como, por ejemplo, tareas relacionadas con la comunicación (hablar con gente, mandar mensajes, etc), reuniones, decisiones no esenciales, etc.

Tareas que requieren baja energía (niveles de energía de 4 o menos)
Deja las tareas repetitivas o pausadas para este tiempo, las que no requieren una “actividad cerebral” muy elevada, como por ejemplo, leer o ver la televisión.

Ahora que conoces un poco más tus niveles de energía, te cuento algunos factores que te ayudarán a gestionar y administrar estos niveles y con ello aumentar tu productividad en el día a día.

1.Dormir bien y las horas necesarias
· Elimina cualquier distracción que pueda fastidiarte el sueño
· Sé estricto con los horarios: Respeta la hora a la que te acuestas y te despiertas
· Crea una rutina antes de acostarte y síguela. Descansar el cerebro y su actividad nos hará estar más llenos de energía para afrontar cualquier reto del “día a día”.

2.Comer sano
Los alimentos nos dan energía, sin embargo, no todos los alimentos son iguales y por esto nos aportan energía de forma diferente. Como norma general, favorece alimentos no procesados, alimentos que “crecen y mueren”, muchas frutas y verduras (come siguiendo los colores del “arco iris”, “comiendo” cuantos más colores te sea posible), nutrientes, proteínas magras y alimentos bajos en glucemia. Intenta siempre evitar comer alimentos procesados, aunque de vez en cuando nos sintamos tentados a comernos un “Big Mac con patatas” ;)!

3.Beber mucho mucho mucho agua
Tan importante como la comida, es recordar hidratarse durante el día… Después de todo, nuestros cuerpos están compuestos por este importantísimo elemento, entre un 45% – 60% de agua (dependiendo de la edad y el sexo). Por lo que el agua debe ser un elemento más que obligatorio en nuestro día a día. Una buena regla general a seguir es beber 8 vasos de agua al día: Si no vas al baño por lo menos 4 – 5 veces al día, NO estás bebiendo suficiente agua!

4.Moverse
Sudoración y respiración inundan tu cuerpo con endorfinas y aumentan naturalmente tus niveles de energía! El ejercicio permite liberar toxinas, lo que te hace sentir mejor y liberar tensión y, lo que es mejor, ¡Es totalmente natural!

Planificar el día

5.Planificar el día
Planifica tus días de trabajo de acuerdo con tus niveles de energía (como se mencionó anteriormente). Te darás cuenta que el tiempo dedicado a planificar el día te hará ahorrar mucho tiempo!

6.Realizar descansos
Recuerda realizar descansos durante el día que te permitan “recargar las pilas”. Durante estas pausas puedes realizar cualquier actividad como ir a dar un paseo, hacer algo de deporte, echarte una siestecita, meditar, incluso “no hacer nada”, tan sólo parar… con el fin de eliminar tensión y recuperar energía.

6.Tener un espacio de trabajo organizado
Mantén tu espacio de trabajo cómodo, limpio y ordenado, hazlo “tuyo” y que cuando estés trabajando lo sientas como “tu lugar, dónde eres tú y lo haces tuyo a tu manera”. Cuida este espacio como si fuese tu “santuario”, un lugar donde poder ir todos los días y que no te suponga algo “tedioso” o “pesado”.

Todos somos diferentes y tenemos diversas maneras de manejar nuestros niveles de energía. La clave, aparte de entender nuestro cuerpo, nuestra mente y manejar los altibajos que podamos tener, es escoger las cosas que funcionan para ti!